La verdad es que está bastante mal (no me aclaraba a la hora de coserle las dichosas patas), pero para ser mi primer pinito en el mundillo de la costura, ¡estoy muy satisfecha del resultado! Eso sí, se queda en un estante como objeto decorativo de por vida, porque me da la sensación de que si le da el aire, ¡se desmota!; así que nada de darle trote a modo de juguete...
¿Qué os parece? (¡no seáis crueles!)
Salud,
Nür

